Su función principal es desenredar el cabello, especialmente el cabello rizado, ondulado o propenso a enredarse, con la mínima rotura y daño. Sus cerdas flexibles y separadas están diseñadas para deslizarse a través de los nudos sin tirar excesivamente del cabello, ayudando a definir los rizos y a distribuir los productos capilares de manera uniforme.